El Mundial Corporativo
A partir de junio 2026 se estará disputando la 23va edición de la copa del mundo de la FIFA.
La sede de esta ocación será en Estados Unidos, México y Canadá, y será el mundial más caro de la historia con un presupuesto estimado en 11.000 millones de dólares, la ampliación del torneo a 48 selecciones y 104 partidos mas sus costos de organización, han disparado sus costos volviéndose un evento de lujo.
Desde el regreso de Donald Trump y la aplicación de sus políticas migratorias este evento se ve lejos de las personas de bajos recursos o el ingreso de la sociedad migratoria a los partidos y sobre todo de latinos y centro americanos. El precio, hospedaje y transporte por los cielos hacen de este evento uno poco accesible para los verdaderos hinchas dejándolo de lado y exclusivo solo para turistas con alto poder adquisitivo, la FIFA ha priorizado sus ingresos por patrocinio y derechos de tele ignorando al aficionado que da vida al futbol.
Un espacio para el análisis geopolítico será la presencia de petroleras de Arabia Saudita, como patrocinadores hasta 2027, refleja los intereses detrás de la energía y los intereses geopolíticos interfieren en un ámbito deportivo, involucrando la lucha entre países en una demostración de poder económico y político que va más allá de un espacio de encuentro social y de unión apasionada por una actividad competitiva, sin tener el riesgo de salir a favor de ideologías fuera del alcance social pero que interfieren con un deporte popular.
Detrás de este patrocino para convertirse en un deporte clasista se encuentran grandes empresas como Coca-cola, exclusivo en cuanto a bebidas, Adidas proveedor oficial del balón, Visa como única forma de pago, Hyundai-kia, movilidad oficial, Qatar Airways, aerolínea asociada, Lenovo, socio tecnológico, Bank of América, primer patrocinador oficial en banca y Aramco, símbolo del poder petrolero en el futbol.
Este negocio exclusivo de la FIFA tiene contratos por patrocinio que van entre los 50 y los 150 millones de dólares, las marcas se vuelven exclusivas sin competidores, obligando a consumir por sus productos y marcas con la imagen del torneo, modelo capitalista que se impone en el futbol volviéndose corporativo y no popular
Este mundial tiene un tinte agrio por volverse no accesible para todos, se a transformado en un espectáculo corporativo inaccesible y temerosa para todo aquel que quiera viajar a ver el partido por sus políticas migratorias, expertos señalan que el clima político del país disuade a los extranjeros que residen en el país americano.